EE.UU.

Alumno de secundaria se fue de pinta y un tornillo en un tobogán le quito la vida

La madre del adolescente aseguró que la playera del menor se enganchó en un tornillo que sobresalía del juego; un vecino logró liberarlo y trató de reanimarlo.

MIAMI, Florida.— Una salida para divertirse terminó en tragedia para Olvin Daniel Cabrera Valladares, un estudiante de secundaria de 13 años que quedó atrapado por su propia playera en la parte alta de un tobogán instalado en la plaza Shenandoah, en Miami.

De acuerdo con el relato de Estefanía Valladares, madre del adolescente, una parte de la camiseta de Daniel se enganchó en un tornillo que sobresalía del juego. La prenda terminó presionando el cuello del menor mientras permanecía suspendido y sin posibilidades de liberarse por sí mismo.

Un vecino que había acudido al lugar acompañado de sus hijos observó que el adolescente estaba en problemas y se acercó para ayudarlo. Cuando llegó hasta la parte alta del tobogán, Daniel ya se encontraba inconsciente y seguía sujeto por la ropa al tornillo.

Un vecino intentó liberar al adolescente

El hombre jaló al menor en más de una ocasión hasta conseguir desprender la playera de la pieza metálica. Después lo sacó del juego y comenzó a brindarle primeros auxilios, pero Daniel no recuperó la conciencia en ese momento, según la narración proporcionada por su madre.

“Me dijo que tiró de él, pero estaba enganchado. Volvió a jalar y mi hijo cayó. Tenía el brazo dentro de la playera y el cuello apretado por el cuello de la prenda”, relató Estefanía Valladares al explicar lo que el testigo le contó sobre el rescate.

Daniel fue trasladado de urgencia a un hospital y quedó conectado a soporte vital. Pese a la atención médica, el adolescente falleció una semana después. Su madre señaló que el tiempo durante el cual permaneció atrapado habría provocado la falta de oxígeno, aunque el material disponible no incluye un dictamen médico oficial sobre la causa precisa de la muerte.

La familia lamenta la pérdida de Daniel

La madre recordó a Daniel como el menor de sus hijos y lamentó que una visita a los juegos terminara de manera fatal. El adolescente cursaba la secundaria y, de acuerdo con el reporte, había faltado a clases antes de acudir a la plaza donde ocurrió el accidente.

“Era mi bebé, el más chico, solo tenía 13 años. Tenía toda la vida por delante. Solo quería jugar, y tristemente fue jugando que perdió la vida”, expresó Estefanía Valladares tras el fallecimiento.

La información proporcionada no precisa cuánto tiempo estuvo el menor atrapado antes de que el vecino lo encontrara, ni detalla si otras personas presenciaron el momento exacto en que su ropa quedó enganchada. Tampoco se incluye una postura de los responsables del espacio sobre las condiciones en las que se encontraba el tobogán.

El relato de la familia atribuye el accidente al tornillo que sobresalía de la estructura. Sin embargo, no se informó sobre los resultados de alguna inspección de seguridad, una investigación oficial o posibles responsabilidades relacionadas con el mantenimiento del juego.

La muerte de Daniel dejó a su familia ante una pérdida inesperada y puso atención sobre los riesgos que pueden representar piezas sueltas o salientes en instalaciones recreativas. En este caso, la intervención del vecino permitió liberar al adolescente, pero no fue suficiente para evitar el desenlace fatal ocurrido días más tarde en el hospital.

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